jueves, 9 de abril de 2009

Villa Libertad un lugar en la historia

por José Emilo Zubeldía

Los párrafos que aquí comienzan, periguen el intento
de historiar con la mayor verdad y claridad que me
ilumine, el orígen de lo que hoy es la localidad de
Villa Libertad, del Partido de General San Martín,
en la provincia de Buenos Aires.
Sus inicios se remontan a los albores del año 1910
cuando comenzaban a realizarse los fraccionamientos
y loteos de tierras aledañas, en el territorio de lo que
hoy se denomina conurbano bonaerense. Estos terrenos
fueron adquiridos, en su mayoria por ciudadanos
radicados en la Capital Federal, y tambien por muchos
inmigrantes. Los primeros generalmente construían casas
de fin de semana, mientras que los últimos, tendían a
edificar viviendas más modestas y permanentes.
La historia comenzó en realidad, en un lugar histórico
llamado El Tropezón, ubicado en la intersección de la
actual Av. 1° de Mayo y la calle Presidente Montt y,
a partir de allí se desarrolló la pequeña aldea.
Porque según cuenta la tradición oral de los paisanos
de esos tiempos, en una travesía efectuada por el
Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas desde
los cuarteles militares de los Santos Lugares hacia su
casa de campo (hoy Museo Histórico ubicado en la calle
Diego Pombo 3324, San Andrés), tropezó el caballo
del Restaurador, sacándolo por completo de la monta,
hecho inusual para un jinete de su talla. El suceso quedó
registrado en la memoria colectiva y por supuesto, en la
del mismo Rosas, como el lugar del Tropezón.
Más de medio siglo transcurrió luego del episodio de
Rosas, y estos parajes de tierras de pastoreo se fueron
convirtiendo en quintas de verduras, como la que
correspondió al primer loteo efectuado en territorio
de la villa de nuestro días. Fué la del propietario
Sr. Parodi, cuyos límites eran las actuales calles
Almeyra, Ricardo Güiraldes, Av. Eva Perón y La Crujia.
El fraccionamiento se realizó en 1913, aunque como
ironía del destino, sus parcelas puedieron venderse
recien en 1968.
Pero en cambio, un segundo loteo, fué el que dió
origen al barrio, y se realizó alrededor del año 1920.
El mismo comprendía una fracción de terrenos
encerrados por las actuales calles Av. 1° de Mayo,
La Pampa, Triunvirato, Av. Presidente Perón y Av.
Eva Perón, y según planos de la época, se llamó al
lugar Villa Esmeralda.
Alli se asientan los cimientos de lo que hoy es
Villa Libertad,
sus primeros habitantes, los primeros
comercios de los que existen memorias. Y es menester
narrarlos, describirlos, recordarlos, conocerlos.
Por ejemplo, un boliche y almacén tipo pulperia
llamado El Tropezón, el cual tenia en su frente
tres grandes plantas de morera, entrelazadas por
gruesas cadenas que hacían las veces de palenque.
Allí los reseros que traían hacienda al matadero
cercano, ataban sus caballos, y entraban a descansar,
y entretenerse, tomándose unas infaltables ginebras.
Estaba situado sobre la Av. 1° de Mayo, frente a la
intersección de la calle Presidente Montt, y
actualmente se conserva gran parte del edificio.
El último propietario del boliche fué el Sr. Juan
Polero, pero hoy allí existe una zapateria de ambos
sexos. También es interesante destacar que en ese
boliche funcionó el primer surtidor de nafta del barrio.
Entre otros tantos comercios iniciales, existía una
peluquería en la calle San Vicente, entre las calles
Primera Junta e Infanta Isabel, atendida por su dueño,
el Sr. Eduardo Guevara, quien vivió en estos lares
hasta la edad de 97 años. En ese mismo local
funcionaba la Estafeta de Correos, Importantísimo
servicio de comunicación para la época.
En la actual Galeria Arese, sobre la Av. 1° de Mayo,
con salida a San Vicente, abrió sus puertas un
Gimnasio, atendido por su dueño, el Sr. "Pachi" Lecture.
Nadie recuerda si era familiar del ya mítico creador
y manadamás del Luna Park y del boxeo argentino,
o si se trataba de un homónimo casual o inspirado
en ese famoso personaje.
Cómo olvidar la Panadería El Sol, en la esquina de Av.
1° de Mayo y Primera Junta, donde se hornearon
sabrosos bollos de pan y exquisitas tortas negras
de campo, simples placeres de la población
incipiente. Y por cierto el Matadero Rural que
ocupaba una manzana entre las calles Av. Almeyra,
San Vicente, Anastasio González y Posadas. En el año
1927 pasó a ser Matadero Municipal, hasta que en
el año 1952 fué cerrado como tal, y sus instalaciones
se convirtieron en Corralón Municipal.
Posteriormente desde hace ya más de dos décadas,
sufrió remodelaciones edilicias, y allí se encuentra
el Centro de Zoonosis de Gral. San Martín.
A propósito, en frente del matadero, sobre la calle
Almeyra, allá por la década del '30, había otro boliche
al cual sabían concurrir cantores y guitarreros de la
época. Su propietario era el Sr. Antonio Creópoli, y
hay noticias de filosos entreveros bajo las estrellas.
También muy cerca de allí, a escasos 50 metros en la
esquina de Anastasio González y Almeyra, había un
stud de caballos de carrera, a cargo del Sr. Remigio
Maceira, un especialista cuidador de estos animales.
Seguramente a raíz de esto último, es que se
estableció a una cuadra, en la esquina de Almeyra y
Chivilcoy la primer herrería de estos pagos.
Es de suponer que sirvió también para atender las
necesidades del transporte y repartición de
mercaderias de entonces, la cual era por tracción
a sangre.
Otro importante negocio fué la primera fábrica
de chacinados, que funcionó en la calle San Vicente
entre Primera Junta y Almeyra, a pocos metros del
matadero. Sus dueños eran los hermanos Salinas.
El edificio y las instalaciones habían sido construídos
por el Albañil Constructor Don Antonio Virgilio,
quien vivía en Av. 1° de Mayo 851 (hoy 5947)
propiedad esta en la que aún reside su nieta, Matha
Virgilio de Palladino.
Como cualquier retazo de la pampa, que este lugar
tambien lo era, no podía faltar un lechero. El
primer lechero a domicilio de por aquí, fué el Sr.
Antonio Razzeto, instalado en 1928 en la esquina
de Presidente Montt y Anastasio González. En una
antigua y hermosa casona, todavia residen sus
hijas, las señoras Zulema y Onelia, las dos
docentes, ya jubiladas, recordadas y queridas por
los hijos y nietos de los primeros pobladores, por
todo el amor brindado a sus alumnos en años duros
pero felices, plenamente dedicadas a la enseñanza
y al progreso de aquellos niños hoy hombres y
mujeres.
Los primeros años pasan, se superan las dificultades
de todo comienzo, lenta pero sostenidamente, se
produce la organización y desarrollo del barrio, de
la villa tras su etapa inicial de vida.
A comienzos de 1930, Villa Libertad, ya era
conocida con ese nombre, era una comunidad
compacta donde vivían más de cien familias, en su
mayoria parejas jovenes con hijos, todas interesadas
en obtener mejoras sociales, culturales, edilicias.
Eso hizo posible que empezaran a reunirse en
distintos domicilios para lograr sus fines. Y asi
fué como nació la idea de fundar una Sociedad de
Fomento para que los representara.
Al principio se reunían en la casa de un Sr.
Peralta Ramos, quien era miembro de la
tradicional familia, y por azares de la vida,
había construído una bonita residencia en
Presidente Montt esquina 1° de Mayo, pegado
a las vías del entonces tranvía Lacroze, frente al
legendario boliche El Tropezón. Hasta que poco
despues, lograron que un propietario les cediera
un lote en lo que hoy es la sede de la
Sociedad de Fomento Cultural y Deportiva
de villa Libertad,
en la calle Presidente Montt
158 (2458). Ese lote (según Catastro, Parcela 3,
Manzana 45, Sección X, Circunscripción III),
recién pudo ser adquirido por la Sociedad de
Fomento el 10 de febrero de 1945, de acuerdo al
Registro Públñico de la Propiedad, de Gral. San Martín
N°348, siendo registrado bajo el N° 485, ante el
escribano Osvaldo N. Giúdice, mientras que la
parcela 5 de esa misma manzana, fué adquirida el 18
de diciembre de 1945, según Escritura Pública N°
168, en el Registro Público de la Propiedad
de Gral. San Martín, bajo el N° 5475, ante el
escribano Mario S. Rocatagliata. Y por fin, luego
de varios años, con fecha 7 de agosto de 1958, fué
adquirido el lote lote intermedio de los anteriores,
la parcela 4, según Escritura Pública N° 34, en el
Registro Público de la Propiedad de Gral. San
Martín, bajo el N° 5475, ante el escribano Pablo H.
Galli.
CREACION DE LA SOCIEDAD DE FOMENTO

De esta forma nació la Sociedad de Fomento, cuya
Acta de Fundación transcribo seguidamente;
En San Martín, Provincia de Buenos Aires, a los
seis días del mes de enero de 1935, se ha fundado
una Sociedad de Fomento que lleva el nombre
"Sociedad de Fomento de Villa Libertad"

Sus propósitos son: fomentar el progreso edilicio

y cultural de sus habitantes, propiciando toda
iniciativa que tenga por objeto, mejorar el
adelanto de la villa.
Podrán ser socios de esta institución, los vecinos
de la zona que lo soliciten, siempre que sean
presentados por un socio que reconozca en él
buena conducta y propósitos de progreso.
Se establece una cuota de $1.- m/n.
Son socios fundadores de esta institución
a la cual quedará la Dirección y Administración
de la misma hasta que no se renueve la siguiente:
Presidente: Joaquín Bruno;
Vicepresidente: José Llorens;
Secretario General: Vicente Carbonell;
Prosecretario: Francisco Klecher;
Tesorero: Nicasio Sastre;
Protesorero: Manuel Martín;
1° Vocal: Antonio Carbonell;
2° vocal: José Aguado;
Revisor de cuentas: José A. Cortez.
Se resuelve para formar un fondo de la
institución, una colecta espontánea y que
es aceptada y parra la cual arroja el
siguiente resultado: José Aguado $ 5.-,
José Llorens $ 3.-, Nicasio Sastre $ 2.-,
Joaquín Bruno $2.-, Vicente Carbonell $ 2.-,
José A. Cortez $ 2.-, Manuel Martín $ 1.-,
Francisco Klecher $ 1.-, Antonio Carbonell $ 2.-,
Total $ m/ 20.-

Con fecha 22/12/34 anterior a la fundación
de esta institución, fué presentado un memorial
a la Intendencia Municipal de este Partido,
por el Sr. Joaquín Bruno y firmado por
caracterizados vecinos de la villa, solicitando el
arreglo de pasos de piedra y focos de luz en
las bocacalles, y la cual lleva el
expediente N° 8208."


Constituída legamente la Sociedad de Fomento
se empezó a trabajar con gran entusiasmo
y ahínco en la mejora de la Villa, cuyo perímetro
quedó delimitado ante la Municipalidad de Gral.
San Martín, entre las calles La Pampa, Av
Triunvirato, Sarmiento, Av. de Mayo (hoy
Eva Perón) y Av. 1° de Mayo, compuestapor
una superficie de 108 manzanas.

Las primeras medidas que se solicitaron a la
Municipalidad, tal cual quedó establecido en el
Acta de Fundación, fué la iluminación de las
calles, su abovedamiento, el cruce de bocacalles
con adoquines, el alcantarillado en las esquinas
y la recolección de residuos doimiciliarios,
entre otras mejoras.
Pero además, y muy especialmente, la creación
de una escuela primaria, por ser de
imprescindible necesidad en la zona, como
así también un destacamento policial.
Todas estas premisas se fueron logrando a
traves del tiempo, merced a la lucha permanente
de la Comisión Directiva





1 comentario:

  1. Hola Jorge:
    Como estas? Me encanto el blog, espero que mucha gente lo visite, te mando un abrazo, vane

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